Archivos Diciembre 2008

Valeria & Toto

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Tomé esta preciosa fotografía de Valería nuestras pasadas vacaciones en Las Catarátas de la Paz.

Ver a Valeria tan feliz acá, me hizo recordar mi propia niñez. Justo en estos días le decía a mi esposa cuan lejanos me parecen ahora eso días, y eso que aun no estoy tan viejo, aunque sé que es una opinión debatible :-).

En fin, recordan mi niñez, una quizás tan feliz como la de Valeria, me encontré con este precioso poema de Juan Meléndez Valdez, llamado Recuerdos de mi Niñez.

ODA XLV
Los recuerdos de mi niñez

Cual un claro arroyuelo
que con plácido giro
por la vega entre flores
se desliza tranquilo,

tal de mi fácil vida
los años fugitivos
entre risas y juegos
cual un sueño han huido.

Veces mil este sueño
repaso embebecido,
sin poder arrancarme
de su grato prestigio.

Doquier en ocio blando
y entre alegres amigos,
pasatiempos y bailes
y banquetes y mimos;

las rosas de Citeres,
con los dulces martirios
del Vendado, y a veces
de Baco los delirios;

esperanzas falaces,
y brillantes castillos
en el viento formados,
por el viento abatidos,

coronando las Musas
los graves ejercicios
de Minerva, y el lauro
con que se ornan su hijos.

Aquí entre hojosas calles
mil encantados sitios,
que aduermen y enajenan
por frescos y sombríos;

más allá en los pensiles
de la olorosa Gnido
del pudor y el deseo
mezclados los suspiros;

y allí de las delicias
sesgando el ancho río,
que brinda en sus cristales
de todo un grato olvido.

Con codiciosa vista
su alegre margen sigo,
y a sus falaces ondas
sediento el labio aplico.

Voy a saciarme, y siento
que súbito al oído
me clama el desengaño
con amoroso grito:

«¿Dónde vas, necio?, ¿dónde
tan ciego desvarío
te arrastra, que a tus plantas
esconde los peligros?

Contén el loco empeño:
ese ominoso brillo
que aun te fascina iluso
va a hundirte en el abismo.

De tus felices años
pasó el verdor florido,
y las que entonces gracias,
hoy se juzgaran vicios.

Ya eres hombre, y conviene
dorar arrepentido
con virtudes y afanes
los errores de niño».

Yo cedo, y del corriente
temblando me retiro;
mas vueltos a él los ojos
aun suspirando digo:

«¿Por qué, oh naturaleza,
si es el caer delito,
tan llana haces la senda,
tan dulce el precipicio?

¡Felices seres tantos,
cuyo seguro instinto
jamás sus pasos tuerce,
jamás les fue nocivo!»

(Por Juan Meléndez Valdéz)

Halcón

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¿Alguna vez alguien les ha preguntado que si pudieran ser algún animal, que animal serían?

Mientras no les pasé como a don Ramón, que dijo burro, y el Chavo le dijo que no se valía repetir...

Bueno, en mi caso, con toda seguridad me gustaría ser un halcón. Por muchas razones. La primera es que siempre he querido saber que se siente volar. Los halcones pueden volar a grandes alturas, y a gran velocidad. Tienen una supervista, Además son carnívoros, así que aún podría comerme un bistecito de vez en cuando.

Además, se ve como un ave bastante elegante. Veanlo en esta foto que tomé durante nuestras pasadas vacaciones en Las Catarátas de La Paz, precisamente un par de semanas antes del terremoto.

Espero que les gute la foto. Y, cuéntenme, ¿que animal les gustaría ser a ustedes? Acuérdense que no se vale repetir. :-)

Mi Hermana

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Como subí esta foto de mi hermana Yamileth, decidí que podría ir bien con algún poema sobre los hermanos. Por casulidad me encontré uno de Francisco Villaespesa que se llama La Hermana.

En tierra lejana
tengo yo una hermana.

Siempre en primavera
mi llegada espera
tras de la ventana.

Y a la golondrina
que en sus rejas trina
dice con dulzura:

--¡Por aquella espina
que arrancaste a Cristo,
dime si le has visto
cruzar la llanura!

¡El ave su queja
lanza temerosa,
y en la tarde rosa,
bajo el sol se aleja!

Desde su ventana,
mi pálida hermana
pregunta al viajero
que camina triste:

--¡Por tu amor primero,
dime si le viste
por ese sendero!

¡Pero el pasajero
su calvario sube,
y se aleja lento,
dejando una nube
de polvo en el viento!

Desde su ventana
a la luna grita
mi pálida hermana:

--¡Por la faz bendita
del Crucificado,
dime en qué sendero
tu rayo postrero
su paso ha alumbrado!

¡La luna la vaga
llanura ilumina,
trémula declina,
y en el mar se apaga!

Acaso yo, errante,
pasé vacilante
baja tu ventana,
y sin conocerme,
mi pálida hermana,
preguntes al verme
venir tan lejano:

--Dime, peregrino:
¿has visto a mi hermano
por ese camino?


Espero que les haya gusto el poema de Francisco Villaespesa y la foto también.

Amistad

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Buscando entre mis poemas favoritos me encontré este de Zacarías Palacios que se llama amistad.

No quiero caer de mí,
Yo quiero creer en ti
Porque el tú es un encuentro
De mi redor y mi centro.
Hay que buscar una rosa
Para ponerla en la losa
Del olvido.
Yo te pido
Que esparzas siempre a los vientos
La sonrisa y los acentos
Del amor.
Quiero, Señor,
Trenzar siempre la sonrisa
Y llevar, amplia y concisa,
La antorcha de la amistad
Y la llama de la paz.
Quiero encender esta lumbre.
Que ella alumbre
Las canciones de esta vida
Y que sea repetida
En los rincones del mundo
Y deje siempre un profundo
Sabor
De abrazo y calor.
Yo quiero creer en ti,
Porque así
Andaremos el camino
De lo humano y lo divino.

Espero que les haya gustado el poema de Zacarías Palacios y la foto también.

Yami y Vale

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Yami y Vale, por Edwin Dalorzo.

Capturé esta foto de mi hermana Yamileth y de su amiga Valeria el pasado septiembre durante una asamblea, pero no había tenido tiempo para editarla.

Tomé la foto durante la hora de almuerzo, pero no la había subido porque, con toda franqueza no me gustaba mucho la foto original. Si quieren pueden ver la foto original aquí.

Como ven la foto original no solo requería mucho trabajo de luz, sino que además representaba un esfuerzo corregir algunas imperfecciones en la piel de la chicas, sobre todo de Yamileth, que debido a la inidencia de la luz salio con algunas sombras en los ojos. Asimismo, los colores de la ropa ofrecian poco contraste y no eran llamativos, así que también tuve que editar los colores y la saturación.


El día de ayer le dediqué un ratito al Photoshop y aproveché para editar algunos de estos detalles de esta foto. Creo que al final quedó bastante bonita. Sobre todo me gustan las expresiones de sus rostros, las hermosas sonrisas y los colores tan llamativos de los vestidos. Definitivamente tengo que imprimir esta en la primera oportunidad que tenga.

Espero que a ustedes también les guste esta fotografía.

Felipe & Vero

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Me encontré con este hermoso poema de Teresa Aburtu Uribe, y me pareció apropiado para esta fotografía de mi hermano Felipe y su esposa Verónica.

La foto la tomé durante un paseo que hicimos con ellos a Las Catarátas de la Paz, precisamente un par de semanas antes del terremoto que ocurrió allí. Vaya suerte, ¿eh?

BASTA MIRAR TUS OJOS

Basta mirar tus ojos
para saber que existes,
para saber que pisas
la tierra que yo piso,
para saber que amas
el mar que yo amo,
para saber que el sol
que nos alumbra
es el mismo.
Basta mirar tus ojos
para saber que estas vivo,
para saber que el cielo
está en ellos prendido,
para saber que el mar
con su silencio o su grito
los bañó de su color
y su misterio infinito.
Basta mirar tus ojos
para saber que existes,
para saber que vives
aquí donde yo vivo,
para saber que estas
aunque yo no esté contigo,
para saber que el cielo
que nos rodea es el mismo.
Basta mirar tus ojos,
solo eso... y yo los miro.

(Por: Teresa Aburtu Uribe)

Espero que les haya gustado el poema y la foto.

Como una sola flor desesperada

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Sonrisa, por Edwin Dalorzo.

Quiero dedicar este hermoso poema de Juana de Ibarborou (una de mis poetisas favoritas) a mi bella esposa:


La quiero con la sangre, con el hueso,
con el ojo que mira y el aliento,
con la frente que inclina el pensamiento,
con este corazón caliente y preso,

y con el sueño fatalmente obseso
de este amor que me copa el sentimiento,
desde la breve risa hasta el lamento,
desde la herida bruja hasta su beso.

Mi vida es de tu vida tributaria,
ya te parezca tumulto, o solitaria,
como una sola flor desesperada.

Depende de ella como del leño duro
la orquídea, o cual la hiedra sobre el muro,
que solo en él respira levantada.

(Juana de Ibarborou)